sábado, 20 de noviembre de 2010

Infancia

                                                                                                   pintura :Winslow Homer

Tantos recuerdos, quisiera como en un cuento revivir aquellas tardes de invierno, no importa el barro, el frío se quita jugando, chutiando y como niños... soñando.
Estábamos en un estadio, la tierra se transformaba en pasto, y las piedras del paisaje eran nuestros arcos.
Si caíamos no importaba, el pantalón del colegio mi mamá me lo parchaba. Yo era un jugador y solo eso importaba.
El balón muchas veces fue nuestro propio corazón. Ahora todo ha cambiado, algunos estamos, otros ya se han marchado.
Solo queda el recuerdo de tantas pichangas y tantos goles que con mis amigos celebramos

                                                                      José Luis Marambio

2 comentarios:

  1. Evocaciones que traen luces de inocencia, intransferibles.

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  2. José Luis, esos mismos recuerdos los tengo yo, y millones de niños en el mundo, por eso te comprendo al evocar esos inolvidables momentos. ¡Qué felices éramos de pequeños jugando a la pelota siempre que podíamos!
    Un abrazo.
    Juan Antonio

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