sábado, 23 de octubre de 2010

Ese Hombre


Ese hombre tiene un mar adentro,
tan profundo como su sentimiento,
no se ha encontrado aún
es un mar inmenso.
De día teje sus redes
de noche busca el sustento,
lo guía la luna
y refleja en el agua su cara
como en un espejo.
¿Será él o su yo interno
que a Flora a la superficie,
desde lo más profundo de ese mar
que lleva un hombre adentro?

poesía: José Luis Marambio

lunes, 18 de octubre de 2010

Plegaria



Esa plegaria tiene 
un Dios adentro
no ha sido escuchada aún pero será
es tanta la necesidad de un Dios
que si no existe, lo creará.
Tengo que rescatar ese Dios
tengo que quitarle esa corteza que lo aprisiona
y verlo respirar esta humanidad
tengo que oírlo cantar para ti
Este Dios tiene 
una plegaria adentro
 tiene Ser para escuchar
y música para responder
tiene sentido
tu sentido
  
Esta maravillosa poesía escrita por Omar, es hija del poema Violín de Oscar Hahn 
                                       

Violín
Ese árbol tiene
un violín adentro
no fue tallado aún pero está adentro
espera el día de la resurrección
árbol adentro.
Dijo el Señor Stradivarius
tengo que rescatar ese violín
tengo que quitarle la corteza que lo aprisiona
y verlo respirar al aire libre
Tengo que oírlo cantar para mi.
Ese violín 
tiene un árbol adentro
tiene flores que escuchan la música callada
tiene pájaros
                                                                                





domingo, 17 de octubre de 2010

Preguntas


Cómo amas a una mujer
con todo el corazón, con
toda tu alma, incluso
cuando sabes que ella
no te amará en la forma
en que tu la amas....

¿Has amado a una mujer
que lleva en su vientre
al hijo de otro?

He visto el fuego
y he visto la lluvia
fuego en las almas apacibles
y lluvia en la mirada de los que sufren

Manuel Tapia
pintura Vetteriano

viernes, 15 de octubre de 2010

Los Caminos de la Vida



                                                                                                                        Photo: REUTERS
   Los caminos de la vida
no son lo que yo esperaba
no son lo que yo creía
no son lo que imaginaba
los caminos de la vida
son muy dificil de andarlos
difícil de caminarlos
y no encuentro la salida

yo pensaba que la vida
era distinta
cuando era chiquitito yo creía
que las cosas eran fácil como ayer...
                                 
...los caminos de la vida de Luis, que el 10 de septiembre de 1973, partió con un lote de niños a un viaje organizado por algún ministerio del gobierno de Allende. Partían por seis semanas a la República Democrática de Alemania, La Unión Soviética y Cuba., pero cuando aterrizaron el 11 de septiembre en la RDA, el país del que partieron era otro, y no pudieron regresar. Tenía 10 años, cuando junto a sus amigos finalmente fue a parar a Cuba. Fidel le dio asilo a este grupo de niños sin recursos, sin familia y sin patria, los convirtió en soldados, les puso uniforme y les entregó su primer fusil a los 11 años. De ahí la cosa no paró: adiestramiento militar, después la guerrilla, Salvador, Nicaragua, Guatemala, ingreso clandestino a Chile para terminar preso y condenado a 20 años por actos terroristas. Antes de su detención, se las ingenió para visitar a su mamá. Iba disfrazado de comprador de botellas arriba de una carreta, y cuando por fin pudo verla, ella no lo reconoció. En su corazón, la mamá esperaba el retorno de un niño.

A Luis le ha costado saber quién es realmente, después de haber vivido una vida clandestina en la que cambió muchas veces de identidad y de oficio, siempre en la sombra, apareciendo en un lado para desaparecer en otro. Pero estar preso le ha permitido recuperar paulatinamente a su familia, y con eso, una identidad que perdió siendo un niño. Sus padres no lo volvieron a ver en muchos años, pero ahora ("en busca del tiempo perdido") emprenden viaje cada quince días en bus desde Valdivia, para visitarlo. Apareció también un hijo, y después una hija que vive en Argentina. Los dos lo van a ver, lo quieren, y ya lo hicieron abuelo                                        

                                                              
                                                                     Luis escribe
                     En la poesía podemos conocer un paisaje y describir un camino.
En este camino he encontrado la forma de expresar mis sentimientos hacia mis seres queridos, mostrándoles que a pesar de mi condición, tengo claro que la vida es hermosa, y que ellos son parte de mi ser y que siempre los llevo en lo más profundo de mi corazón.
En la poesía he encontrado vivir un sueño, que poco a poco se me ha ido haciendo realidad, y hoy, para mi mis nietos y mis hijos están en la poesía

(Canción: Vicentico)

lunes, 11 de octubre de 2010

La Llave

      Qué tiene la poesía, que en su palabra concentrada inicia un recorrido que no nos pertenece? Por laberintos llega precisamente a ese lugar que estaba falto de esa palabra...                                                                       .
Leemos el "Arte poética" de Huidobro, donde la poesía es la llave que abre mil puertas, la rosa florece en el poema, y el Poeta es un pequeño Dios. Leemos también parte del discurso pronunciado por Neruda al recibir el Premio Nobel, ahí "el mejor poeta es el hombre que nos entrega el pan de cada día: el panadero más próximo que no se cree Dios." 
¿Y para cada uno de nosotros...?
Max escribe este verso

La poesía en mi despertó un cambio hermoso
en el cual me he acercado al amor
que puedo ser una persona más sensible
poder decir las cosas más hermosas
por las personas que quiero.
Poesía llegaste a mi y te recibo con el corazón

Y explica... 
Él  era un "tártaro" con su señora y  la trataba mal sin saber porqué. Cuando empezó a leer poesía, se dio cuenta que le aparecían sentimientos que no sabía que existían, y que en realidad, él quería mucho a su señora, la quería como un poeta.. 
Hizo el intento y le escribió su primer poema, y como fue tan bonito lo que sintió, decoró la hoja con un dibujo. Ahora le escribe y le pinta todos los días. Resultó ser bueno para dibujar, así es que se le acercan los más jóvenes del módulo a mirar, y él les está enseñando. Según cuenta, él y su señora ahora conversan y están muy enamorados. Y para redondear la historia,  ella se sintió tan motivada con la ternura de Max y sus declaraciones de amor, que postuló a un pequeño programa de micro crédito que partimos junto con un amigo generoso. $200.000 le alcanzaron para comprarse una máquina overlook,  trabaja con su hermana y su suegra, cada una gana $50.000 a la semana,  y ya devolvió la plata del préstamo. 
           
                                                                                               Poesía: Maximiliano Concha                                                                                     
                                                                                               fotografía:Matt Dillon como Charles Bukowski                                                                          http://www.elnaugrafodigital.com

viernes, 1 de octubre de 2010

Tierra Adentro

                                                                           Severin Kroyer

Kasem narró esta experiencia hace más de un año. Hoy, con nuestros 33 compatriotas atrapados bajo tierra, dimensionamos el peligro que significa adentrarse a extraerle sus tesoros...


A 2800 metros sobre el nivel del mar, en la Cordillera de los Andes, una densa vegetación, un clima nublado, era uno de esos días grises, nostálgicos.

Me paré en la entrada del túnel de la mina y miré al cielo por última vez, no se veía el cielo, menos el sol.
Por mi mente pasó una película llena de recuerdos. Todo pasó muy rápido, menos de unos segundos que parecieron horas, tal vez años, o mejor dicho, todos los recortes y fragmentos de recuerdos vividos a lo largo de mi vida.
Me dije a mi mismo: ¡¿qué mierda hago aquí?! pero entré al túnel porque los trabajadores detrás mio gritaban:
"adelante jefe...qué pasa...!". Una vez dentro del túnel, había total oscuridad, salvo la tenue luz de las lámparas, y el silencio era interrumpido por el golpe de las picotas contra la roca dura.
Era un túnel nuevo, la tarea era la exploración de una nueva veta. Hubo éxito en el trabajo, se descubrió una veta hermosa, tenía un ancho de un metro y medio, línea recta, según el sondeo satelital, la línea llegaba a más de un kilómetro.
Una vez terminada la labor, era hora de salir del túnel. Como siempre, yo era el primero en entrar, y el último en salir. Se alcanzaba a divisar la luz del día en la boca del túnel, cuando de repente algo me golpeó en la parte posterior del casco, era una viga de contención que se salió de lugar y me empujó hacia adelante. Reaccioné rápido, corrí, había un ruido ensordecedor y el polvo cegaba los ojos.
Fuera del túnel, los mineros estaban pálidos y silenciosos. Volví a preguntarme ¡qué mierda hago aquí!!!
Una vez en el campamento, los mineros reunidos en torno a la mesa de tablas afirmadas por troncos, conversaban acerca de mi salvación milagrosa, pero en su cara había nostalgia y tristeza mientras narraban historias de desastres mineros...

martes, 28 de septiembre de 2010

Políticas de Estado

                                                                                                             Pintura Dan Witz
A veces, más es menos y menos es más, pero cuesta distinguir.

Más cárceles, no significan una vida comunitaria más pacífica, sino lo contrario.. Es como si - en sentido inverso- Don Otto decidiera vender no solo el sofá, sino todo el mobiliario, para impedir que su señora lo engañe. Lo que don Otto no entiende, es que hay algo de fondo que está mal entre él y su Gretel, y que no se trata de un tema de sillones, sino de relación.
Del mismo modo, no es un tema de cárceles al que hay que abocarse si lo que se quiere es disminuir la delincuencia, porque los actos delictuales, también son en gran medida, un problema de relación. En este caso, es un dramático problema de relación entre miembros de una sociedad.
 Para "enfrentar" el problema, invertimos en cárceles, ojalá en cada vez más cárceles, porque se augura que la cosa  viene brava. Y que no quepa duda, que cárcel que se construya, va a ser cárcel que se llena. Nos tienen casi convencidos que a más cárceles = mejor seguridad ciudadana. Más es más, nos dicen, pero yo creo que más es menos. De partida, es menos plata nuestra la que nos queda para invertir en otras cosas, porque la construcción y la mantención de las cárceles, con los presos adentro, corre por cuenta nuestra y cada preso cuesta más de $500.000 al mes. Más allá del hecho que se necesitan mejores condiciones carcelarias, para evitar que 7.600 presos de la Penitenciería vivan  peor que las bestias, necesitamos ALGO que evite que se cometan la inmensa cantidad de delitos que flagelan nuestros derechos y nuestra convivencia. Pero claramente no son más cárceles, y en ningún caso, cárceles como las actuales, de las que la mayoría sale peor de lo que entró. Es difícil, porque debemos partir viendo que, más allá de las categorías ABC1 C2 C3 D etc, en que las estadísticas agrupan a los chilenos, hay una división que quienes no han estado en contacto con la realidad carcelaria desconocen, que es la división entre el mundo legal y el mundo del hampa. Ese mundo está poblado por familias completas que financian su existencia delinquiendo. Es una cultura del delito, un mundo con códigos propios y coherentes, con reglas, rituales, lealtades hasta la muerte. Un mundo bravo, pero, aún que parezca loco, también poblado de actos solidarios. Es una población inmensa vinculada de una u otra forma a actividades ilegales. Es tan grande, que es absurdo pensar que podríamos defendernos encarcelándola.

Tenemos un problema de relación, no entendemos lo que pasa y por lo mismo, no nos entendemos.
El delito es inaceptable, pero el que delinque es un ser humano, del mismo modo que la pobre  víctima es un ser humano. Con eso como denominador común, podríamos intentar humanizar más para así tener que castigar menos. Hay caminos, hay muchos caminos, pero hay que comenzar a recorrerlos. Y para ponerlos en marcha, vendría bien una compromiso de la autoridad, anunciando que Chile disminuirá anualmente su población penal. Imagínense si en vez de los 53.000 presos que existen hoy, al cabo de 4 años hubiéramos bajado a 33.000. Esas son las políticas de Estado que logran que más sea más y menos sea menos. Que buen país estaríamos habitando y construyendo, si día a día   nos fuéramos enterando por las noticias, de como disminuyen los delitos. Sería la evidencia y a la vez el premio, para una sociedad que se está comunicando y entendiendo, y un motivo de inmenso orgullo, porque habremos ido rellenando esa grieta de desigualdad que es el origen de la mayoría de la injusticias que los delincuentes comenten en contra nuestra.