Inspirados por la maravillosa "Oda a la Cebolla", de Neruda, escribimos en un trabajo colectivo realizado en clases, la "Oda al Lápiz". Cada integrante del taller fue creador de un concepto, que fuimos anotando en el pizarrón, y que finalmente transformamos en este poema
Lápiz
rey de las palabras
atrapas los susurros
y los colonizas con tu luz,
en la extensión de mis sueños.
Viajero sin destino y
dibujante de tus mapas,
construyes puentes
con tu estela
para invitarme a tu viaje
por el páramo
y el kilómetro peregrino
de telégrafos y pájaros.
Arquitecto de mi vida,
en amores,
has sido el seductor,
el cómplice espadachin
de mis encuentros
o mi bandera en retirada.
Sin ti,delgado compañero
la soledad no sería río
fluyendo
ni agua derramada,
sería roca imposible
en el lugar del pecho
Porque tu eres
el traductor
de la palabra colosal
que es la esperanza,
y sin ti la palabra ilusión
no despertaría nunca del sueño
y que tristes serían los sueños
de la ilusión dormida.
Y sin embargo,
inventaste la historia,
de tus verdades y mentiras
entre líneas
dibujando con ellas
la arquitectura del pasado.
La misma tinta que canta
en la carta de mi madre
y en el cielo de Copérnico,
se vierte en sangre
sobre el papel de las guerras,
y es cómplice
del brazo que la derrama.
Así, convertido
en lanza de los vencedores
y en verdugo de los vencidos
eres juez y parte
en la condena y el perdón,
que a mi, de mi mano
me niegas y me concedes
cada día,
en que juntos
dibujamos el jardín
reflejado en mi espejo castellano
que en la ilusión de jardín
perdona y condena
la ilusión del reflejo
que retorna a mi mano.
Foto :Gandhi drafting a document at Birla House, Mumbai, August 1942
(Image courtesy Wikemedia Commons)
